

Premiado en el Observatorio de
Innovación del Gran Consumo
Obtendremos grafito
VERDE
y recuperamos materias
primas críticas

La Consellera de Innovación
conoce en Porcelanosa
nuestro proyecto
Lanzamos

para identificar y
promover tendencias
generando impacto
positivo en el hábitat
Promovemos un encuentro
entre profesionales para
profundizar y anticipar
el futuro de la cerámica
Nos posicionamos como
un agente clave en la gestión
hídrica con el ecosistema
Principales indicadores del 2025
SROI

Impacto social
+196 M€
Impacto en los ODS
+97 M€
Ratio SROI
8,76:1€

TEKINN
Representa el impacto real del ITC como resultado de unir propósito, sostenibilidad e innovación científica. El impacto del ITC nace de una identidad clara y se materializa a través de la innovación aplicada a los grandes retos ambientales y sociales del sector. No se trata de hacer más. Se trata de lograr que lo que hacemos tenga efecto real.
La intensa colaboración del ITC con las empresas desde hace más de 50 años y su cercanía geográfica, hace que sus problemáticas se detecten rápidamente y, algunas de ellas, se resuelvan de una manera sólida y rápida.
Es el caso de DENSEXPLORER, un equipo desarrollado, patentado y construido en el ITC que resuelve un problema de las empresas: la medida de la distribución de la densidad aparente de las piezas cerámicas.
¿Porque este interés casi enfermizo en la medida de la densidad aparente? Porque la densidad aparente es la variable más importante del proceso de fabricación de baldosas cerámicas ya que de su valor dependen las características técnicas (resistencia mecánica, porosidad, corazón negro, etc.) y estéticas (estabilidad dimensional, curvaturas, pinchados, etc.) del producto final.
Para conseguir satisfacer las necesidades del cliente más exigente (variabilidad máxima en el tamaño final de las piezas de ± 1 mm, a veces en piezas de tamaño nominal 1200 mm x 1200 mm), es necesario mantener la densidad aparente de las piezas dentro de estrechos márgenes de variación. Para ello debe medirse tanto su valor medio como su distribución en el seno de la pieza, varias veces al día y modificar las variables del proceso de fabricación a la vista del análisis de estas mediciones. Tradicionalmente, esta medida se ha llevado a cabo utilizando mercurio, elemento actualmente prohibido por su toxicidad. En los últimos años han surgido otros métodos de medida que no utilizan mercurio, aunque siguen siendo manuales, lentos, destructivos y poco precisos.

Realizando una especie de radiografía de muy baja intensidad de la pieza, sin riesgo para la salud, Densexplorer ha permitido medir de una manera rápida, precisa y automática la distribución de la densidad aparente, la masa y el espesor de toda la pieza, sin romperla.
El perfeccionamiento del equipo ha dado lugar años más tarde a la empresa de base tecnológica TEKINN, lanzada en el marco de REDIT Ventures, como empresa participada por el ITC, fundada en 2024 y ubicada en el ESPAITEC de la UJI.
El nuevo desarrollo, bautizado como XDS, permite la medida de piezas de grandes dimensiones (1200 mm x ∞), de una manera rápida (6 min para una pieza de 1200 mm x 1200 mm), no destructiva (la misma pieza se puede inspeccionar una vez cocida) y precisa (error inferior al 0,5%). Con millones de puntos de medida, incorpora un software que permite conocer la distribución de la densidad aparente, espesor y carga, en un mapa de falso color que facilita la interpretación de los resultados, reduce drásticamente el tiempo de respuesta y permite la rápida detección de los defectos. También significa un gran ahorro de costes: reduce tiempos muertos y provee de mayor calidad a menor coste, con un rápido retorno de la inversión, evitando pérdidas monetarias a las empresas al evitar y prevenir piezas defectuosas.
ITC impulsa activamente la reducción de su huella de carbono, optimizando el consumo energético —incluso siendo renovable— y disminuyendo el uso de gas natural en climatización para avanzar hacia un modelo más sostenible.
El objetivo para los próximos años es hacer formalizar el registro en el Ministerio para la Transición ecológica y el Reto Demográfico.

Consumo energético de fuentes renovables
955,1MWh 

Consumo energético de fuentes fósiles
93,4MWh 

Huella de Carbono (Alcance 1 y 2)
24,88t 
En 2025, el consumo de agua se ha reducido de forma extraordinaria, rozando el 40% en un solo año, lo que evidencia un cambio decisivo en su gestión.

Se ha hecho una importante labor en digitalizar procedimientos internos con el objetivo de reducir la generación de residuos de papel. Además, se ha trabajado de manera interdepartamental para mejorar la gestión de los residuos, los cuales además, se han reducido considerablemente.
Para el futuro, se está trabajando en adaptar los espacios disponibles para mejorar aún más la separación de los residuos generados y así, facilitar los máximo posible la valorización de los mismos.

Residuos peligrosos
2,6t

Residuos no peligrosos
177t
Cada vez somos más. Más personas, más talento y más formas de entender la innovación. En el ITC seguimos creciendo como un equipo diverso, multidisciplinar y complementario, donde conviven perfiles científicos, técnicos y estratégicos que enriquecen nuestra capacidad para afrontar retos complejos. Esa diversidad no solo amplía nuestra mirada, sino que impulsa nuevas ideas, fortalece la colaboración y convierte al instituto en un entorno más dinámico, creativo y conectado con la realidad de la sociedad y la industria.
Empleo de calidad

Distribución de la plantilla por jornada

Distribución de la plantilla por titulación

Distribución de la plantilla por género
58%Mujeres 42%Hombres
Horas y días trabajados durante 2025
221.861h. 29.241días
Rotación de personal
12años de antiguedad
Nuevas incorporaciones
15
En 2025 seguimos reforzando nuestro compromiso con la transparencia, el buen gobierno y la responsabilidad institucional, poniendo a disposición pública información relevante de nuestra actividad conforme a la normativa vigente en materia de transparencia y protección de datos.
Este principio se aplica siempre respetando los criterios de confidencialidad y la legislación en protección de datos (RGPD-LOPD), en línea con la Ley 19/2013 de transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno, así como con la Ley 2/2015 de la Generalitat Valenciana sobre transparencia, buen gobierno y participación ciudadana.
El ITC forma parte desde 2017 del Registro de Transparencia de la Comisión Europea y cuenta además con inscripción en los registros oficiales de contratistas, licitadores y empresas clasificadas del sector público (un núm de identificación: 398509428349-34). Asimismo, mantenemos nuestro compromiso con la sostenibilidad y la responsabilidad social mediante la publicación periódica de nuestra Memoria Integrada y el reconocimiento como Entidad Valenciana Socialmente Responsable en el REVSR de la Generalitat Valenciana.

Entidades y empresas asociadas
242
237Entidades numerarias
5Entidades colectivas

SOMOS-CONSTRUIMOS TRANSFORMAMOS
Representa el papel del equipo humano como motor del cambio.
La innovación no ocurre por sí sola. Detrás de cada proyecto, cada avance tecnológico y cada solución que llega a las empresas hay personas que aportan conocimiento, experiencia, compromiso y una voluntad constante de mejorar las cosas. En el ITC, la investigación cobra sentido cuando se transforma en impacto real, y ese proceso solo es posible gracias al trabajo de equipos multidisciplinares que convierten los retos de la industria en oportunidades de innovación.
David Bou Ibáñez, graduado en Química por la Universitat Jaume I y técnico de sostenibilidad del ITC, desarrolla su actividad en proyectos y estudios vinculados a la sostenibilidad y la calidad ambiental. Su trabajo está especialmente relacionado con la monitorización de material particulado para contribuir a mejorar la calidad del aire en entornos interiores y exteriores, tanto en el ámbito cerámico como en otros sectores industriales.

Lo que más valora de su labor es la posibilidad de contribuir a una industria más segura y sostenible. Para él, la investigación tiene un valor especial cuando consigue mejorar las condiciones de las personas y generar beneficios tangibles para el entorno. También destaca la capacidad del ITC para conectar el conocimiento científico con las necesidades reales de las empresas, desarrollando soluciones prácticas que ayudan a mejorar procesos y aumentar la competitividad industrial.
David subraya además la riqueza que aporta trabajar junto a profesionales de ámbitos muy diferentes. La combinación de perfiles científicos, técnicos y empresariales permite abordar los proyectos desde perspectivas complementarias, favoreciendo soluciones más innovadoras, realistas y alineadas con los desafíos de la industria. Desde su experiencia, una de las señas de identidad del ITC es precisamente esa cercanía con las empresas y la orientación aplicada de la investigación, que convierte el conocimiento generado en soluciones transferibles y útiles para los sectores productivos.
Una visión que comparte Lali, doctora en Tecnologías Industriales y Materiales por la Universitat Jaume I y responsable del Laboratorio de Caracterización Físico-Estructural del ITC. Con más de veinte años de trayectoria en el centro, ha desarrollado una amplia experiencia en investigación y caracterización de materiales, participando en proyectos de I+D y colaborando con empresas de distintos sectores.
Lali destaca especialmente el valor de poder aportar conocimiento y experiencia tanto al centro como a las organizaciones con las que trabaja. La cercanía con las empresas y el esfuerzo por comprender sus necesidades son, para ella, elementos esenciales para que la investigación genere resultados con sentido y aplicación real. También pone en valor el aprendizaje continuo que supone trabajar en un entorno donde conviven disciplinas, temáticas y proyectos muy diversos.

A lo largo de su trayectoria ha comprobado cómo el trabajo realizado en los laboratorios puede convertirse en soluciones concretas para las empresas, ayudándolas a resolver problemas reales y a avanzar en sus procesos de innovación. Esa conexión entre conocimiento y aplicación práctica es, precisamente, uno de los aspectos que más satisfacción le aporta de su trabajo diario.
Las historias de David y Lali reflejan una realidad compartida por muchas de las personas que forman parte del ITC: la innovación nace del conocimiento, pero avanza gracias a la colaboración, el compromiso y la capacidad de trabajar juntos para generar soluciones que respondan a necesidades reales. Son las personas quienes hacen posible que la investigación se transforme en transferencia, que la tecnología genere valor y que el conocimiento contribuya al progreso de las empresas y de la sociedad.
Ciudades
Diseño, desarrollo y evaluación de materiales y soluciones constructivas para lograr edificios y ciudades más eficientes, sostenibles y adaptados al cambio climático, mejorando la calidad de vida de sus habitantes.
Materiales
Desarrollamos materiales cerámicos con nuevas funcionalidades y propiedades mejoradas, optimizando su comportamiento en la fabricación. Además, investigamos técnicas de caracterización para analizar su composición, estructura y propiedades.
Descarbonización
Desarrollamos procesos de bajo impacto ambiental, minimizando el uso de combustibles fósiles y emisiones de gases de efecto invernadero, en un contexto de escasez de recursos y creciente demanda de energía
Transformación digital
Digitalizamos y optimizamos procesos industriales con tecnologías avanzadas, mejorando su eficiencia y generando conocimiento sobre el comportamiento de los materiales.
Salud ambiental
Investigamos contaminantes emergentes en procesos industriales, adaptando métodos de monitorización para evaluar su impacto en la calidad del aire y la salud, y analizamos MTDs para mitigar sus efectos en entornos industriales.
Economía circular
Investigamos soluciones para la transición a la economía circular, identificando sinergias entre sectores, valorizando residuos y analizando la viabilidad técnica, medioambiental y económica.
Modelización
Aplicamos gemelos digitales, IA y modelos tradicionales para la modelización de procesos de fabricación, gestión energética, control de contaminantes y el comportamiento de materiales y equipos.
Química sostenible
Aplicamos técnicas avanzadas para recuperar metales críticos tales como litio, cobalto, níquel, manganeso y tierras raras, entre otros, de residuos electrónicos, alineando nuestra investigación con la Estrategia Europea de Materias Primas Críticas hacia la transición tecnológico-digital.
En el ITC llevamos más de cinco décadas transformando investigación en impacto real para la industria. Transferir conocimiento significa conectar ciencia, tecnología y empresa para acelerar la innovación, impulsar la competitividad y preparar al sector para los retos del futuro.
Con este THINK TANK sobre cerámica de gran formato, el ITC reunimos a toda la cadena de valor para anticipar los retos y oportunidades que marcarán el futuro del sector. Un espacio estratégico donde industria, tecnología y conocimiento se conectaron para acelerar la innovación, mejorar la competitividad y transformar experiencia colectiva en transferencia real para las empresas y la sociedad.
El conocimiento generado se ha transformado en inteligencia aplicada a través de un estudio monográfico desarrollado por VIGILANCER, reforzando nuestro papel como motor de innovación y visión de futuro para la industria.

TRANSFORMAMOS-INNOVAMOS-CREAMOS
Generar innovación para transferirla a las empresas y ayudarlas a crecer y a mantener o aumentar su liderazgo a escala mundial y más en entornos cada vez más complejos lleva un tiempo de profunda investigación, estudios, ensayos, caracterizaciones y también descubrimientos sorprendentes que encaminan a profundizar en otros ámbitos hacia los que no se pensaba llegar en un principio. Es el caso del trabajo que lleva desarrollando el ITC en el campo del reciclado de baterías ion-litio. En este sentido, comenzamos el proyecto COBAT, en donde buscábamos obtener cobalto para ser usado como materia prima secundaria en la síntesis del pigmento cerámico azul de Al/Co, un pigmento muy utilizado en la cerámica puesto que proporciona un color azul intenso. Sin embargo, supone un alto coste para los fabricantes, lo que les obliga a estrechar su margen de beneficios o replantear las formulaciones para buscar alternativas o reducir la presencia del cobalto. Entre otros estudios, en el proyecto PIGMENTCAT, el ITC trabajó con baterías desechadas de aparatos electrónicos, en donde el cobalto está presente junto a otros elementos muy valiosos. De esta manera, se produjo una recuperación del material activo del cátodo de baterías ion-litio para introducirlo como materia prima en el proceso de síntesis de pigmentos cerámicos. Además, generó una base de datos que permite la clasificación de las baterías ion-litio según la química de su cátodo, desarrollando pigmentos cerámicos azules, verdes y negros utilizando cátodos recuperados de baterías ion-litio. Al obtener varios conocimientos en esta investigación, se emprendió el proyecto BATECAT, por el que se desarrolló y patentó un método que separa el cátodo del material. Una batería «resucitada» mediante este proceso puede cargarse y descargarse, presentando prestaciones similares a los materiales comerciales. En este orden de cosas, el proyecto RECRIMAT se enfoca en el desarrollo de nuevos procesos de obtención de materias primas críticas, tras las investigaciones anteriores que proporcionaron mayor conocimiento. RECRIMAT recupera materias primas críticas procedentes de residuos electrónicos, como baterías NiMH que se encuentran en los vehículos híbridos no enchufables y en algunos dispositivos domésticos. Tener la soberanía en cuanto al aprovisionamiento de materias primas críticas es un reto para la Unión Europea: la mayoría de estos elementos, presentes en dispositivos de uso cotidiano (móviles, tablets, patinetes eléctricos, vehículos eléctricos, etc.) son imprescindibles para la población. Por eso el proyecto desarrolla tratamientos físicos para extraer materiales valiosos de dispositivos electrónicos, procurando reducir la dependencia de Europa frente a la extracción primaria de recursos y promoviendo el aprovechamiento de materiales críticos. Además, entre sus logros destaca el desarrollo de grafito artificial a partir de coque de petróleo para baterías de iones de litio, optimizando el proceso para reducir la temperatura máxima, estudiando las características de los coques calcinados para intentar relacionarlas con las propiedades del grafito obtenido.

Las investigaciones continúan con el proyecto RESUBAT junto a con GDES, UJI y Neptury Technologies, una iniciativa de I+D+i cuyo objetivo es desarrollar un sistema de reciclaje integral para baterías de ion-litio de vehículos eléctricos. Se centra en la regeneración directa del cátodo para reutilizarlo en nuevas baterías sin destruir su estructura original. Evitando etapas contaminantes y costosas del reciclaje convencional, toma el relevo de investigaciones anteriores, incidiendo, de nuevo, en la economía circular al tratar de reducir la dependencia europea de materias primas. También el proyecto RESYMAC continúa profundizando en estas investigaciones: una investigación cuyo objetivo principal es aplicar la economía circular recuperando materias primas críticas (como tierras raras y óxido de níquel) a partir de baterías desechadas NiMH (Níquel-Metal Hidruro) y sintetizar grafito «verde». Lo hace a través del reciclaje de baterías fuera de uso, extrayendo sus componentes valiosos para, una vez más, reducir la dependencia europea de suministros externos. Su aplicación cerámica se basa en la utilización de los metales recuperados en la síntesis de pigmentos cerámicos inorgánicos con propiedades funcionales, además de minimizar el impacto de residuos peligrosos.
Así hacemos frente a retos como la escasez de materias primas estratégicas, la falta de tecnología para fabricar cátodo y la falta de una metodología de gestión de las baterías usadas (recogida, transporte, descarga, desmontaje, etc.). Es necesaria una apuesta de la administración para escalar estas investigaciones mediante la construcción de plantas piloto en donde validar a escala semiindustrial estos desarrollos, y ya que hay carencia de materias primas, sería deseable que aquellas que compremos en forma de baterías a otros países no vuelvan a salir de la UE y las “exprimamos” mediante procedimientos de Química Sostenible.
1
Escuchamos tus necesidades
Analizamos tus retos y detectamos oportunidades reales de innovación.
2
Diseñamos soluciones personalizadas
Proyectos adaptados a tu realidad, con tecnología avanzada y visión estratégica.
3
Implementamos y transferimos resultados
Desarrollamos, validamos y garantizamos su aplicabilidad en tu modelo de negocio.
4
Te acompañamos hasta el éxito
Maximizamos los beneficios y minimizamos los riesgos de cada proyecto.
Innovación aplicada
Conectamos la investigación con el mercado real para generar valor competitivo.
Gestión integral de proyectos de I+D+i
Desde la idea hasta la transferencia de resultados.
Acceso a financiación
Te ayudamos a identificar y gestionar fondos públicos y privados.
Protección de resultados
Apoyo en propiedad intelectual y gestión de patentes.
Contamos con más de 50 años de experiencia y un equipamiento técnico de última generación que nos permite ofrecer resultados fiables, ágiles y ajustados a las exigencias del mercado actual.
Análisis y ensayos
Nº Análisis y ensayos diferentes
516
Servicios realizados
16.613
Empresas
387

La excelencia y la fiabilidad forman parte de nuestra esencia. Desde 1988 trabajamos con un sistema de calidad implantado conforme a la norma UNE-EN ISO/IEC 17025, siendo actualmente el primer el laboratorio de ensayos más antiguo acreditado por ENAC en cualquier el ámbito cerámico en España.
Actualmente, bajo la acreditación ENAC nº 2/LE004 (revisión Ed. nº 30 de fecha 06/03/2026), garantizamos la fiabilidad, trazabilidad y competencia técnica en una amplia gama de ensayos realizados por nuestros laboratorios especializados

El ITC impulsa la competitividad industrial conectando ciencia, empresa e innovación para afrontar retos como la descarbonización, la digitalización y la inteligencia artificial. Desde Castellón, desarrolla soluciones con impacto internacional que favorecen una industria más sostenible, resiliente y competitiva.

INNOVAMOS-CREAMOS
Representa el paso clave de la ciencia al uso real en empresa.
El ITC ha actuado desde sus orígenes como un agente clave para impulsar el desarrollo de una industria más competitiva, basada en principios de respeto al medioambiente, la protección de la salud y el fomento del crecimiento sostenible. En este contexto, el ITC lleva desarrollando líneas de investigación orientadas a la mejora de la salud ambiental, mediante el estudio de contaminantes emergentes en procesos industriales y la adaptación de metodologías avanzadas de monitorización que permiten evaluar su impacto en la calidad del aire y en la salud. Asimismo, se analizan y promueven las Mejores Técnicas Disponibles (MTD) para la mitigación de estos efectos en entornos productivos.
Algunos de los proyectos reseñables desde los que se ha obtenido un ingente conocimiento en el ámbito del cuidado de la calidad del aire en diferentes entornos y que por ende, han logrado poder ampliarse a centros hospitalarios han sido, por ejemplo, el proyecto SILICERAM, que se desarrolló en 2005, también los proyectos SILIFE, una investigación con fondos europeos que se inició en el año 2015 para lograr reducir la toxicidad del cuarzo debida a la Sílice Cristalina Respirable (SCR), gracias a la aplicación de sus metodologías desarrolladas. Los proyectos europeos LIFE SILICOAT, iniciado en 2011, dedicado a lograr que el uso de materiales con sílice cristalina en las industrias cerámicas sea seguro, utilizando sustancias que recubren la superficie de las partículas de sílice cristalina respirable (SCR) bloqueando su toxicidad en origen, o también el proyecto LIFE NANOHEALTH, que se puso en marcha en 2022, con el objetivo de reducir la exposición y mejorar la salud laboral frente a nanopartículas en entornos industriales.
Estas son algunas de las iniciativas relevantes, además de los trabajos realizados en el Puerto de Castellón, que le valieron al Centro Tecnológico el Premio Faro al Medio Ambiente Industrial por su destacado trabajo de investigación y desarrollo implementado junto a la Autoridad Portuaria para mitigar las emisiones y mejorar la sostenibilidad en el recinto portuario.
Por su parte, el proyecto BREATHING WELL, que comenzó en 2023, comenzó con una toma de datos iniciales y la posterior evaluación y diseño de sistemas de control predictivos validados en el Hospital Universitario General de Castellón. Mediante esta iniciativa se diseñó y desarrolló un sistema de control y predicción de la calidad del aire interior basado en la Inteligencia Artificial (IA) aplicada en espacios hospitalarios para evaluar la exposición a agentes contaminantes que puedan ser críticos para la salud de las personas que allí se encuentren. Esta acción facilita la toma de decisiones para mejorar la calidad del aire interior, ayudando a prevenir enfermedades respiratorias.
En el ámbito de las acciones relacionadas con el sector hospitalario, el centro ha mantenido una intensa actividad de colaboración en I+D+i orientada a aportar soluciones tecnológicas avanzadas para la salud. Destaca, en primer lugar, la estrecha cooperación con el Hospital Universitari i Politècnic / Instituto de Investigación Sanitaria La Fe a través de la convocatoria de ayudas para acciones preparatorias entre institutos tecnológicos de REDIT e investigadores clínicos. En este marco, se ejecutó inicialmente el proyecto SCREWCOAT (2017-2018), centrado en la optimización de recubrimientos de hidroxiapatita mediante técnicas electroquímicas para prevenir fallos en la instrumentación de raquis en la edad adulta. Posteriormente, durante el periodo 2020-2023, esta línea evolucionó con los proyectos CLEANTAP y PROTAP, en los cuales se analizó el efecto bactericida de cationes metálicos (como cobre y plata) aplicados en recubrimientos activos sobre soportes vítreos para la disolución selectiva de agentes antimicrobianos en puntos finales de agua. Como resultado directo de estas investigaciones, se presentó el proyecto SAFESINK, concebido como una solución efectiva para la prevención de infecciones nosocomiales en el entorno hospitalario. Asimismo, en el año 2023 y bajo esta misma línea de colaboración, se desarrolló el proyecto IMCERAFEM, enfocado en el análisis por métodos de elementos finitos (FEM) del comportamiento mecánico de andamios porosos cerámicos empleados en ingeniería de tejidos para la regeneración ósea.
Por otra parte, la actividad del centro se ha visto fortalecida mediante proyectos estratégicos en colaboración financiados por la Agencia Valenciana de la Innovación (AVI) y la Generalitat Valenciana (GVA). En este contexto, se llevó a cabo el proyecto VIRUCER, destinado al desarrollo de baldosas cerámicas con actividad viricida. En la línea de ayudas a la innovación para Institutos Tecnológicos (IITT) en colaboración de la GVA, se ejecutó en 2021 el proyecto BIOCERAM, centrado en el desarrollo de materiales cerámicos biocidas, y, más recientemente, el proyecto INNOBIO.

Esta última iniciativa aborda la investigación y desarrollo de métodos innovadores de fabricación para medicina regenerativa, salud y biotecnología, definiendo nuevos materiales y productos potenciales mediante el uso de la impresión 3D y técnicas avanzadas de colado y prensado. Apoyado en la simulación numérica y en métodos avanzados de caracterización, INNOBIO busca transferir a las empresas del sector las herramientas y conocimientos clave para impulsar la creación de productos personalizados y eficaces en el ámbito de la salud.

CONSTRUIMOS-CREAMOS-INNOVAMOS
Representa la red de alianzas que amplifica el impacto del ITC.
El ITC trabaja conectado a un ecosistema de empresas, universidades y entidades que permite escalar el conocimiento y multiplicar su impacto. El valor del ITC crece cuando conecta conocimiento, empresa y red.
Hay alianzas que nacen para colaborar y otras que nacen para transformar. La relación que mantenemos con Espaitec forma parte de estas últimas.
En el ITC entendemos que la innovación no ocurre de manera aislada. El conocimiento alcanza su máximo valor cuando se conecta con otros conocimientos, cuando encuentra espacios para compartirse y cuando es capaz de llegar a quienes pueden convertirlo en soluciones, oportunidades y progreso. Por eso, formar parte de ecosistemas de innovación sólidos es una pieza fundamental de nuestra forma de trabajar.
La colaboración con Espaitec nos ha permitido reforzar esa vocación de conexión entre ciencia, empresa y sociedad, participando activamente en iniciativas que impulsan la transferencia tecnológica, el desarrollo empresarial y la generación de nuevas oportunidades para el territorio.
Junto a Espaitec compartimos una visión común: fortalecer un ecosistema donde universidades, centros tecnológicos, empresas, emprendedores y administraciones trabajen de manera coordinada para afrontar los grandes retos del presente y construir las soluciones del futuro.
Esta alianza se materializa en múltiples espacios de encuentro y colaboración. Uno de ellos es el Mapa Tecnológico de la Provincia de Castellón, una iniciativa impulsada por Espaitec que contribuye a visibilizar el potencial innovador del territorio y a conectar capacidades tecnológicas, empresariales y científicas. Nuestra participación en este proyecto refleja una de las misiones esenciales del ITC: acercar el conocimiento a quienes pueden transformarlo en competitividad, crecimiento y bienestar.
La colaboración también se extiende al desarrollo del talento, un elemento imprescindible para garantizar el futuro de la innovación. A través de iniciativas como FemSTEM, hemos contribuido a acercar las disciplinas científicas y tecnológicas a las nuevas generaciones, mostrando referentes reales y poniendo en valor el papel de las mujeres que desarrollan su carrera profesional en ámbitos vinculados a la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas. Impulsar estas vocaciones significa contribuir a construir una industria más diversa, preparada y competitiva.
Del mismo modo, la participación conjunta en programas como Innotransfer nos permite compartir conocimiento y generar espacios de reflexión sobre algunos de los grandes desafíos que afronta nuestra sociedad. La adaptación al cambio climático, la resiliencia de las infraestructuras, la construcción sostenible o la incorporación de nuevas tecnologías son algunos de los ámbitos en los que hemos aportado nuestra experiencia, contribuyendo a conectar investigación, empresa y administración para acelerar la llegada de soluciones innovadoras al mercado.
Recientemente, la spin off del ITC, Tekinn, se ha vinculado al parque tecnológico de Espaitec, donde actualmente reside su sede social.
Más allá de cada actividad concreta, lo verdaderamente relevante es el valor que se genera a través de la red. Cada encuentro, cada proyecto compartido y cada iniciativa desarrollada conjuntamente amplía nuestra capacidad para transferir conocimiento, identificar oportunidades, generar alianzas y multiplicar el impacto de nuestra actividad.
En un contexto marcado por la transformación tecnológica, la digitalización, la sostenibilidad y la necesidad de fortalecer la competitividad empresarial, las alianzas estratégicas se convierten en un activo fundamental. La colaboración con Espaitec nos permite formar parte de un ecosistema dinámico donde el conocimiento fluye, las capacidades se complementan y las oportunidades crecen.
Porque en el ITC sabemos que la innovación genera más valor cuando se comparte. Y que los grandes avances no son el resultado de esfuerzos aislados, sino de redes de colaboración capaces de conectar talento, tecnología y visión de futuro para transformar el conocimiento en impacto real para las empresas y la sociedad.


CONSTRUIMOS-CREAMOS-INNOVAMOS
Representa la coherencia entre identidad, estrategia y futuro.
La visión del ITC se construye desde sus valores, se proyecta a medio plazo y guía cada decisión para seguir generando valor al sector y a la sociedad. Tener visión no es anticipar; es alinear presente y futuro con coherencia.
El sector aeroespacial y aeronáutico constituye uno de los pilares fundamentales para la soberanía tecnológica y el desarrollo económico de Europa. Tradicionalmente, esta industria ha empleado superaleaciones metálicas, valoradas por su tenacidad y resistencia. No obstante, las demandas de rendimiento actuales han llevado a los metales a sus límites térmicos en los sistemas de propulsión y en las superficies expuestas a fricción atmosférica, donde se opera frecuentemente por encima de los 1000 °C. A estas temperaturas, los materiales metálicos comienzan a perder sus propiedades, y es aquí donde la cerámica se vuelve indispensable, ofreciendo unas buenas propiedades mecánicas, a la corrosión y al desgaste, lo que unido a su menor densidad reduce el peso de la aeronave y mejora la eficiencia del combustible.
La incorporación de la fabricación aditiva en cerámica ha marcado un antes y un después en la capacidad de obtener componentes con geometrías complejas que resultaban imposibles de fabricar hasta ahora, lo que ha permitido, por ejemplo, la creación de conductos de refrigeración internos en las piezas cerámicas.
ITC lleva trabajando desde hace varios años en el desarrollo de materiales cerámicos avanzados, desde su síntesis, procesado y aplicación final.
Por ejemplo, el proyecto PROPULCER se centra en el estudio y desarrollo de materiales cerámicos avanzados aplicados a motores de propulsión, con el objetivo de dar respuesta a uno de los grandes retos tecnológicos de la industria actual: la necesidad de disponer de materiales capaces de resistir condiciones extremas de temperatura, fricción y agresividad química.

Cabe también mencionar el proyecto AVANTCER 3D cuyo objetivo es investigar y optimizar materiales cerámicos oxídicos y no oxídicos para la fabricación aditiva de piezas complejas, que den lugar a componentes totalmente sinterizados y libres de defectos estructurales.

Ambos proyectos se enmarcan dentro de nuestra línea estratégica de innovación en materiales avanzados y diversificación sectorial, reforzando nuestro compromiso con la industria sostenible, la competitividad tecnológica y la transición hacia nuevos ámbitos de aplicación de la cerámica.

Financiado por:
